Hay ocasiones en las que las cosas no salen como uno lo espera, hay momentos en los que tomamos una decisión apresurada, situaciones en las que nos dejamos llevar por la emoción del momento, ya sea esta emoción "positiva" como: una atracción hacia alguien, siendo la decisión apresurada el decirle que sí sin conocerlo(a) lo suficiente; o también puede ser una emoción negativa como: la frustracción por no haber conseguido o logrado algo (en este caso pueden darse diversas decisiones apresuradas dependiendo de qué fue lo que no conseguiste o lograste.
En la mayoría de los casos, las personas se arrepienten de estas decisiones, justamente porque se tomaron con ligereza, no fueron analizados de un modo adecuado y porque suelen traer consecuencias poco favorables. Retomando el primer caso, la consecuencia desfavorable sería el darnos cuenta de que la persona que nos atraía, no era lo que pensábamos, nos sentimos decepcionados, abrumados, al descubrir que nos equivocamos al elegirlo(a) y hasta nos preguntamos: ¿en qué estaba pensando cuando acepté estar con él? ó ¿por qué quise estar con ella?
Bueno mi intención era hablar sobre "malas decisiones", pero creo que me centré más en en "mala elección de pareja".
Para cerrar la idea quiero decir que una forma de tomar una mala decisión es el hacerlo de forma apresurada. Pero si nos equivocamos no es bueno arrepentirnos por mucho tiempo, ni ser duros con nosotros mismos, lo mejor es buscar una solución y lo más importante es aprender de nuestro error para no volver a cometerlo, porque si no nos equivocamos...
¿cómo podríamos aprender a hacer las cosas bien?